Cuando tenía unos 30 años de edad, Lottie Moon compartió su interés en las misiones con su hermana Edmonia, quien fue al servicio misionero a la China un año antes que Lottie.

En sus sesentas, Lottie había ganado peso, tenía unas pocas canas y había perdido muchos de sus dientes. Su humor y energía, sin embargo, se mantenían constantes.

Las maestras Ella Jeter (izquierda) y Jessie Pettigrew (derecha) posan con Lottie Moon en 1907. Jeter y Pettigrew intentaron evadir la foto, pero la insistencia de Lottie pudo más. Por muchos años se creía que esta foto, muy copiada, era la única que existía de la señorita Lottie.

Lottie Moon fue una exitosa reclutadora para las misiones. Ella usó mucho tiempo para escribir a los Bautistas del Sur en los Estados Unidos, incluyendo a los presidentes de la Junta de Misiones Foráneas, para que enviaran nuevos misioneros al campo.

   

Otra carta de Lottie Moon.

Una de las personas que Lottie guió al Señor dibujó este mapa sencillo de la Misión en Shantung en 1881. Las aldeas mencionadas en la zona del norte de China indican el progreso de la labor misionera de Lottie.

   

Junto con su trabajo evangelístico, Lottie Moon también enseñó a muchas niñas. Las primeras graduadas de la escuela Bautista para niñas en Tengchow, China, posan para un retrato con sus diplomas en la mano.

Obreros recogen trigo en P’ingtu, China, alrededor de 1910. Sólo un año después el hambre asoló la zona. Sin medios para ayudar a los que estaban hambrientos a su alrededor, Lottie Moon también dejó de comer. Ella murió en 1912 a bordo del Manchuria, que debía transportarla de regreso a los Estados Unidos para lograr una mejoría en su salud.

La cosecha potencial de almas en China siempre ha sido abundante. Cuando Lottie Moon llegó en 1873, ella era una de sólo seis misioneros Bautistas del Sur. El campo misionero de la China de entonces consistía en unos 360 millones de personas.

Un bullicioso mercado en P’ingtu, China, atrae vendedores y compradores que buscan el negocio ideal.

El trabajo doméstico en China a veces era un asunto público. En la foto, una piedra grande y redonda permite que varias familias puedan moler el grano.

Un sacerdote chino sonríe para la cámara, orgulloso de su fe budista y de su posición dentro de este templo.

Ropa de abrigo simple pero duradera ayuda a luchar contra los fríos inviernos de la China.

Dos hombres chinos, con vestimentas tradicionales, posan con una mesa en la que se exhibe su pequeña colección de árboles bonsái y otras plantas.

 

Niños y mujeres chinos descansan luego de la mendicidad. La mujer cerca del centro tiene zapatos para atar los pies. Lottie Moon peleó mucho para terminar con esta práctica tortuosa, que ponía un tope al hueso del talón hasta los dedos para achicar los pies. El precio que las mujeres chinas pagaban para ser hermosas era muchas veces infección que llevaba a la gangrena y la muerte.

Aldeanos delgados pero esperanzados se alinean para recibir una ración de arroz durante un período de hambruna.

Los espectadores rodean una pileta de ladrillos para observar el bautismo de un nuevo creyente.

 
 

Lottie Moon, menos de dos semanas antes de su cumpleaños número 18, asistió a una campaña evangelística en la Primera Iglesia Bautista de Charlottesville, Virginia. Ella planeaba burlarse durante el culto, pero en lugar de ello hizo una profesión pública de su fe en Cristo.

El templo de la Iglesia Bautista Monument Street en Tengchow, China, fue construido en 1872 por el misionero T. P. Crawford. Lottie Moon asistía a los cultos de esta iglesia cercana a su casa, “El pequeño cruce de caminos”.

“El pequeño cruce de caminos”, la casa de Lottie Moon en P’ingtu, China, era un bienvenido lugar de descanso para sus colegas en el campo misionero.

 
 

El shentze, la versión china de la carreta, era un medio de transporte común, especialmente para viajar muy lejos.

El jinrikisha (más conocido como richshaw ) permitía que hombres fuertes pudieran tener su fuente de ingreso, pero dañaba sus cuerpos.

Lottie Moon viajaba muchas veces en una silla abierta, similar a esta.